Luego de las dos trágicas muertes de mis socios de Up cool, Alberto Pose y Melisa Marcos, recae toda la responsabilidad sobre mi, la de llevar adelante esta empresa que tan arduamente sacamos desde bien abajo. Alberto murió mitad de sobredosis y mitad de un accidente de autos, es decir: chocó drogado. Mientras que Melisa murió porque se lo merecia, y además por suerte sufrió bastante, tenía SIDA de cualquier modo, así que ya estaba condenada, pero la balearon en la puerta de su casa cuando paseaba la perra mugrosa que tenía, que gracias a Dios la atropeyaron 3 camiones. En cuanto me informaron de las defunciones intenté forzar las puertas de sus casas y ver si podía robar algo, pero no pude, y me tuve que conformar con las
acciones de la susodicha empresa. Ahora soy feliz, y capitalista (o tal vez sean sinónimos) y puedo contratar y explotar gente y regocijarme en su pobreza, o al
menos eso dice mi profesor de sociología.Ah por cierto, también iba forzar la tumbas mis socios, pero pensé que no tenían órganos, y si de última los tenían uno era drogadicto y la otra sidosa, así que no
valía la pena.